El viernes 13 de enero estaba prevista la actuación del gran cantaor Alfonso Salmerón en La Casa de Córdoba. Como estamos en época de gripe y parece que este año viene fuerte, esta dichosa enfermedad, ha sido la causante de la no comparecencia de dicho cantaor.

Como no hay mal que por bien no venga. Tuvimos la suerte de presenciar el debut en nuestra Santa Casa, del Cantaor Extremeño de Magacela (Badajoz), Eloy Cortes. En el Rincón del Cante del mes de diciembre, le oímos hacer un cante por Granainas como artista invitado, que nos dejó con un buen sabor de boca y ganas de recibirlo como artista principal en nuestra actividad de flamenco de los primeros viernes de mes.

Eloy Cortes Es un cantaor de renombre que ha conseguido multitud de premios a lo largo de su carrera artística. En 1984 y 1989 primer premio de Tarantas de Linares y segundo premio de Granainas. En el certamen de Getafe de 1989, obtiene el primer premio de Granainas y Media Granaina. Se presenta al concurso anual de cantes de la Unión y consigue el primer premio de Tarantas y Granainas En Linares el año 1996, vuelve a conseguir el primer premio de Tarantas, Malagueñas, Granainas y Cantes de ida y vuelta. Ha sido todo un lujo tener en nuestra Casa un artista con ese "pedigrí".

La actuación de Eloy en su primera parte, comenzó por Malagueñas. Nos trajo a la memoria los cantes de Chacón y el Canario. Remató esta serie con una Verdial muy valiente que llevo a su sitio con éxito. Como segundo tema, nos hizo unas Soleares rematadas con un juguetillo que llevó a buen término.

Continuo con fandangos, donde dejo ver su maestría como fandanguero importante. Se acordó de Cepero, El carbonero y Aznalcoyar, grandes cantores de fandangos en la historia del flamenco. El final de la primera parte lo remato por Levante, bordando la Minera, Taranta y Cartagenera. Fue muy aplaudido de forma merecida al finalizar su actuación.

La segunda parte, la inició con un cante casi extinguido, El Polo, haciéndolo de forma aseada y con conocimiento, Salió airoso en el remate de Solea apolá con la que finalizo las dos letras que hizo. Para alegrar un poco a la concurrencia en su segundo tema, arranco por Caracoles, en homenaje, supongo yo, a la capital de España, ya que estos cantes hablan de la calle de Alcalá, La Cibeles y de otros recuerdos madrileños. Esta modalidad de cantiña también la recibió el público con agrado y lo recompenso con fuertes aplausos. Y como no. En el tercer tema, llego la esperada Granaina con su remate por Media. Este es el plato fuerte de este Cantaor. Hace mucho tiempo que yo no había oído cantar este tipo de fandango con esa maestría y solemnidad. No cabe duda que lo más brillante de este personaje, son los cantes sin compás. Para confirmar lo que digo y en cuarto lugar, terminó la actuación, volviendo a cantar por Fandangos. Igual no se acordó que en la primera parte ya había hecho este cante. Está claro que se siente cómodo en este tipo de cantes sin medida. Como es buenísimo en ese género, no se hizo pesada la repetición del palo. Otro rasgo que deja ver este cantaor y lo digo en positivo, es la influencia Marchenera en su voz, que aporta un gran valor añadido a estos cantes. Salio a Hombros con las dos orejas en la mano.

En el tiempo de artista invitados, nuestro amigo y colaborador Sebastián Heredia "Cancanilla de Málaga", nos delito con un cante por bulerías que hizo las delicias del publico. Saco a la luz su gitanería haciendo acopio de un compás machacón que te levantaba del asiento. Como siempre, gracias " Canca"...

En segundo lugar y como cierre, salió a cantar el sobrino del cantaor principal. Raúl Cortes inició un cante por seguiriyas que hizo que nos acordáramos de Don Antonio Mairena. Si el tío Eloy canta bien, el sobrino no digamos. Hizo el cante de una forma pausada, con mucho compás y engrandeciendo los tercios de una manera solemne. Una gran noche que ha dejado el listón muy alto para los siguientes y que la concurrencia no olvidara en mucho tiempo.

No me puedo olvidar de mi amigo y guitarrista oficial de la Casa. Juan Antonio Muñoz, tocó como los ángeles. Está claro, que cuando tiene delante un gran cantaor, se contagia de las musas y los duendes que merodean por la sala y hace acompañamientos majestuosos que elevan el cante y el toque a estados sobrenaturales.

Bueno amigos, hasta la próxima. Os esperamos en nuestra Casa de Córdoba con el ánimo de vuestra participación en estas manifestaciones flamencas que son tan nuestras. Saludos.

Crónica: Santiago Navarro