Este viernes 3 de Marzo de 2017, nos ha visitado en el Rincón del cante Manolo Vilches, el cantaor Alfonso Salmerón. Almeriense, del antiguo Barranco del Caballar. Este cantaor se caracteriza, por la perfección con la que hace todos los palos del flamenco. Cuando canta, por sus formas y gestos, parece que esté dando una clase de cante.

Desde niño, es amante de este arte. Gana con siete años el concurso de flamenco de Radio Juventud. A lo largo de su vida, ha trabajado en todos los tablaos de Madrid y algunos de Barcelona como cantaor "atrás". También ha participado en las compañías de Matilde Coral, Antonio Gades, María Rosa y el bailarín Antonio con el Ballet Nacional. Como cante "alante" se ha codeado en los escenarios con los cantaores de primera fila del país, Camarón, Chano, Carmen Linares, etc... Es el único cantaor que ha intervenido en una representación Operística como cantaor flamenco. En los años, 1985/1986, ha participado en Viena, en la ópera Carmen, compartiendo cartel con José Carreras, bajo la batuta de Von Karajan. Tiene grabados 8 discos de sus diferentes manifestaciones flamencas. Dado el gran registro de voz que ostenta, ha hecho sus pinitos como tenor lírico. Aportando su granito de arena a la evolución del flamenco, ha participado en fusiones de este arte con Jazz, Lirico y música Latina. Al mismo tiempo de sus actuaciones flamencas, se ha dedicado a la docencia en el Real Conservatorio de Madrid, como profesor de cante "atrás" y cantando para bailar. En Madrid tiene su peña flamenca Alfonso Salmerón en Alcorcón, La Uvita, situada en el local de mi amigo y paisano Rafael Redondo. Seguramente, me estaré dejando atrás, puntos de relevancia, pero dado lo extenso de su biografía, solo he querido destacar los más importantes. Pasamos a comentar su actuación.

Empezó la primera parte con Granaina rematando con la media. Normalmente estos cantes, se suelen hacer en medio o al final de la actuación cuando la voz ya está caliente. Son tales las facultades de este cantaor que no repara en estas cosas.

Continúo cantando por Cantiñas y Alegrías, intercalando alguna estrofa de Romeras. Con el poderío que realiza estos cantes, nos recordó al cantaor de Lebrija Pinini.

En tercer lugar, canto por Solea. Hizo tres letras por Alcalá, que calentó al personal de manera importante. Continuo por Cádiz imprimiéndole ese compás machacón que maneja de forma insuperable. Remató por Triana, dejando el listón muy alto para los siguientes cantes.

Termino la primera parte por tientos rematando por tangos. Dejo ver la influencia clara de Pastora Pavón con el famoso "gurugu". Cambiando la musicalidad, se fue hasta Extremadura, tierra tanguera donde las haya. El ritmo que le imprimió a estos cantes, hicieron las delicias del respetable, que supo recompensarlo con fuertes aplausos hasta su bajada del escenario.

La segunda parte la inicio con cantes de su tierra, el Taranto (fandango de Almería), recordándonos voces del viejo cantaor Pedro el Morato, tanto en la letra como en la forma de hacer. También canto por Tarantas, en este caso las de Linares, tierra hermana de Almería en lo que se refiere a la minería. En estos cantes es un gran especialista, así lo demostró el año 1985 ganando el primer premio de Taranto en El concurso Nacional de flamenco de Córdoba.

Siguió el concierto cantando por Seguirillas, Una vez más demostró, el dominio que tiene de los cantes grandes. Les imprimió majestuosidad y pureza. Hizo eco de la casa de los Pavón, sacando a la luz las vibraciones que le daba Tomas Pavón a este cante. También saco del baúl, los sonidos del mayor seguirillero de todos los tiempos, me refiero a Manuel Torre. El público supo premiar a Alfonso con fuertes aplausos y levantamientos de la silla.

Como tercer tema y para romper un poco la seriedad de la anterior actuación, nos deleitó con unos fandangos de Huelva que bordó con maestría. Destacaron los Alosneros, tanto en el tono por arriba como por medio. Hubo recuerdos de Paco Toronjo como fandanguero Ilustre en la historia de Huelva.

Cerró la actuación con un cante por bulerías que volvió loca a la concurrencia. Para ser un cantaor payo, le dio a ese cante de compás, un aire gitano, que hacía que se te fueran las manos y los pies para seguir el ritmo del cante. El público lo despidió con un aplauso interminable poniéndose de pie.

Cual fue nuestra sorpresa, cuando el Sr. Salmerón antes de bajarse del escenario, nos anuncia, que va a recordar sus tiempos de lírico, agasajando a la audiencia con un tema de esa modalidad cantora. Efectivamente, nos demostró sus dotes de tenor, ejecutando a "capela" una romanza de la Tabernera del Puerto que puso los pelos de punta a la mayoría de los presentes. Es la primera vez que un acto flamenco, se cierra con un tema lírico. Para más "inri", ejecutado todo por la misma persona. Ya lo he dicho Señores, la polivalencia de Alfonso Salmerón es única. Esto se debe a su año de estudio, constancia y preparación a lo largo de su carrera profesional. Termino su actuación cubierto de gloria y recompensado con el clamor del público asistente, que aún no se creía lo que había visto y oído.

En el apartado de artistas invitados, subió al escenario el joven Antonio Alberto Soto, hijo de Antonio Soto, cantaor de Osuna (Sevilla). Hizo Granaina y Media Granaina. La agudeza de su voz nos recordaba al Jerezano D. Antonio Chacón. Sería bueno escucharlo en una actuación más extensa para una mejor valoración. Le abrimos las puertas de nuestra Casa para conocer en profundidad las cualidades del joven cantaor.

En segundo lugar, subió a cantar, el gran aficionado Luis Moreno también de Osuna (Sevilla). Nos deleitó con una Caña del repertorio de Rafael Romero "El gallina". La sorpresa vino, cuando Luis invito a subir al escenario a Rafael Sevilla, bailaor profesional con muchos años de experiencia. Tantos, que el próximo mes de Mayo cumple los 80. Daba gusto ver los movimientos de brazos y cuerpo al compás del Cante y guitarra. Fue un regalo más de esta noche de sorpresas.

Como siempre, nuestro Maestro y Guitarrista Oficial Juan Antonio Muñoz, acompaño los cantes con la sabiduría que le caracteriza. Yo destacaría de esa noche, el majestuoso toque que hizo por Seguirillas acompañando a Alfonso Salmerón. Da mucho gusto, escuchar esos toques antiguos, salidos de las manos de mi amigo Juan Antonio. Cuídate mucho, que queremos oír esos llantos de tu guitarra el mayor tiempo posible.

 

Hasta aquí hemos llegado amigos. Esperemos que la caja de las sorpresas, siga fluyendo en las distintas actuaciones flamencas, para así romper la posible monotonía si es que la hay. Hasta el próximo evento.