Una temporada más iniciamos las crónicas de las diferentes actuaciones en nuestro espacio de flamenco Rincón del cante Manolo Vilches. Espero que este periodo sea tan fructífero como el anterior o más si cabe.

Este viernes 6 de Octubre de 2017, nos visitó María del Rocío Díaz Rodríguez, cuyo nombre artístico en el mundo del flamenco es Rocío Díaz. Nacida el 6 de Noviembre de 1973 en el Sevillano barrio de Triana. Desde bien pequeñita convive con grandes artistas del baile y del cante como Matilde Coral (a la que llama su tía), Rafael el Negro, El Mimbre y Manuel Mairena o Nano de Jerez.  De esta forma se va contagiando de flamencura a todos los niveles.

A los 14 años se traslada con su familia a la Provincia de Huelva. Allí inicia su andadura por las peñas flamencas tanto de bailahora como cantaora, aprendiendo los cantes de la provincia como si de una profesional se tratara. Su primera actuación en público fue en la Peña Flamenca de Ayamonte como bailaora. Ha estado dando clases de flamenco en la Peña Flamenca de Huelva capital durante dos años. Ha paseado su arte como cantaora por toda Europa, Francia, Suiza, Alemania, Italia y algunos países más. A nivel Nacional ha cantado en los teatros de las capitales más importantes del País, Madrid, Barcelona, Sevilla, Córdoba, Bilbao, Huelva etc. etc. La crítica periodística siempre ha sido positiva. Tanto es así que llegaron a decir que era una cantaora con voracidad enciclopédica, larga en estilos y conocimiento del flamenco. Así se confirma en el sexto tomo de la Enciclopedia del Cante.

Ha participado en múltiples festivales flamencos de nuestra geografía, La Unión, Bienal de Flamenco de Sevilla, Memorial de Antonio Mairena, La Fragua, Moguer, Zamora y muchos más. Ha compartido escenario con las grandes figuras de todos los tiempos, Fosforito, José Menese, José Mercé, Chano Lobato, Manuel Mairena, Carmen Linares y muchos más. Para La Casa de Córdoba es todo un lujo el recital de esta Cantaora.

Pasamos a comentar su actuación del viernes 6 de Octubre 2017.

Inició el concierto con un cante sin guitarra. Me estoy refiriendo a las Tonás. Con el timbre de voz que la caracteriza, nos trajo recuerdos de José Meneses en los temas iniciales. Después saco a relucir las Tonás viejas del cantaor Jiennense de Andújar, Rafael Romero " El gallina". Hizo cantes de la familia Pavón, en este caso de Tomas.  Iniciar el recital con este cante de tanto respeto, presagió la maravilla de espectáculo que se avecinaba, como así fue. El público empezó a disfrutar desde el principio y así lo hizo notar con sus aplausos.

En segundo lugar, canto por Malagueñas. En esta ocasión nos trajo a la memoria el cante de Trinidad Navarro Carrillo "La Trini" (Málaga 1868). Terminó la tanda con un cante abandolao también de Málaga, me refiero a la Jabera, que hizo con un saber exquisito tanto de poderío como en melismas. Gustó mucho al respetable que la premió merecidamente con sus palmas.

Continuó con un bloque muy esperado de soleares. Se paseó casi por todos los pueblos donde se cuece este cante. Arrancó por Alcalá, haciendo honor al soleareo de la tierra Joaquín el de la Paula. Se asomo a Jerez y Utrera. Nos hizo un pequeño homenaje, aunque de forma muy tenue, al cantar la solea de Córdoba con la famosa letra de los " Zapatitos blancos". Fue todo un placer apreciar el compás machacón que le imprimió al cante. Su dedicación al baile justifica el buen hacer de Rocío en cuanto a medida se refiere.  Fue muy aplaudida cuando finalizó.

Cerró la primera parte con unos Tientos/Tangos. Hizo estilos tradicionales de los grandes maestros como Mairena y Porrina. Escuchamos letras muy bonitas de la propia cantaora. Así me lo confirmó en el descanso, su faceta de creadora de letras. Con esto pretende darle un toque personal a sus actuaciones. Cuando se hizo el cambio de Tientos a Tangos, se puso de pie, dejando ver un cuerpo de guitarra embutido en el traje de actuación. Bailó de forma muy suave y armoniosa al compás de tangos para cerrar la primera parte de la actuación. El público la despidió con grandes aplausos.

La segunda parte del Recital se inició con los cantes de Levante. Arrancó con la Cartagenera Grande también llamada Clásica, que a pesar de ser un cante sin compás, lo engrandeció como si lo fuera. Sonaron ecos de los viejos cantaores El Rojo el Apargatero y Escacena. Continuó con Taranta, en mi opinión con rasgos de la cartagenera chica o de origen-Chacón, sin dejar de ser Taranta. Por la letra alusiva a los mineros de Jaén, podríamos pensar en el parentesco de la Taranta de Linares con la de la Unión, ya que podrían ser primas hermanas. El público despidió a la cantaora aplaudiendo de pie.

Como segundo tema, cantó por Seguiriyas.  Antonio Mairena fue parte de la inspiración en la ejecución de este maravilloso palo. Le dio un carácter de solemnidad muy importante a todo lo que salió de su boca. Se recreó en los distintos tercios como si de una cantaora antigua se tratara.  A pesar de lo majestuoso y la seriedad del cante, el público lo valoró y premio con sus aplausos.

Para paliar de alguna manera la sobriedad de la Seguiriya, decidió empezar por bulerías este nuevo apartado del recital. Hizo alusión a su tierra en varios temas, también puso en el aire los cantes de los gitanos de Jerez. Para darle un carácter simpático y alegre a la actuación, cantó por Cádiz la típica letra de "con el caray que caray". Finalizó, demostrando su buen hacer y saber en el baile por bulerías. Dio unas patadillas con sus correspondientes contoneos que volvieron locos al público expectante. Se le dedicaron grandes aplausos.

Para finalizar el concierto, decidió hacerlo por Huelva, su segunda cuna natal. Como gran conocedora de todos los estilos de la provincia Choquera, hizo un recorrido ejemplar por las distintas variedades de fandangos. Nos trajo el recuerdo de los clásicos Rebollo y Paco Toronjo. Para terminar la actuación se cambió el tono de la guitarra empezando " por en medio" para poder hacer sin duda alguna los fandangos de Alosno. Se nota que lleva a Huelva en el corazón. La forma de hacer los fandangos era como salida del alma. El público la despidió de pie con grandes aplausos.

Las puertas de la Casa de Córdoba estarán siempre abiertas para ti Rocío. Hasta siempre.

Y qué decir de nuestro guitarrista oficial. A pesar de estar convaleciente de un grave percance que tuvo el día 28 de Septiembre, tocó como los ángeles, No obstante la regularidad del toque de Juan Antonio es un seguro a todo riesgo. Me entusiasmó su compás por bulerías, lo majestuoso de sus sonidos por Levante y en general toda la actuación. Cuídate que nos queda mucho por hacer en el flamenco. La Casa de Córdoba no olvidara nunca los sonidos de tu guitarra.

Bueno amigos ya hemos puesto en escena el primer acto de la Temporada, espero que os haya gustado, vamos por el segundo. Hasta pronto.

SANTIAGO NAVARRO.