El inicio de nuestro periplo flamenco después de las vacaciones de verano, ha empezado con buen pie. Nos ha visitado el cantaor Cordobés Juan Estévez Sánchez, cuyo nombre artístico es Juan de Córdoba.

Nació en el pueblo de la Carlota (Córdoba) en diciembre de 1951. Desde niño ya apuntaba maneras de cantaor, de hecho, siempre quiso dedicarse profesionalmente a esta digna profesión. Las circunstancias de la vida no facilitaron que viviera del cante y solo se dedicaba a este menester los fines de semana o cuando podía escaparse de su obligación principal. No obstante, tiene una trayectoria muy densa en actuaciones, como si se tratara de un auténtico profesional. Su virtuosa garganta y la forma de modular los distintos sonidos propician, que pueda hacer los cantes del inolvidable José Tejada Martín (Pepe Marchena). Todo el repertorio del fallecido cantaor (1976), se ve reflejado en la persona de Juan de Córdoba con muchísima dignidad.

 

Pasamos a comentar su actuación:

Toda la primera parte del recital estuvo llena de temas Marcheneros. Inició con unos fandangos de Huelva dándole el aire peculiar que D. José Tejada imprimía a ese cante. Gustó mucho al público asistente.

Continuó con el famoso tema Lorquiano de los Cuatro Muleros. Cerrando los ojos y oyendo el cante, me venía a la memoria la imagen del Niño de Marchena. El recuerdo de estos sonidos hizo mella en las personas que peinamos canas desde hace tiempo.

En tercer lugar, nos deleitó con unas   preciosas soleares apolas que el maestro de Marchena había aprendido del cantaor Andujareño José Illanda.

Como era de esperar, no pudo faltar el famoso Romance a Córdoba. Su parte recitada sonaba a autentica poesía andaluza y la parte cantada a música celestial volando en la historia del flamenco.

Tampoco faltó la Famosa Milonga De La Rosa. Sin ánimo de afear la actuación tengo que decir, que hubo un pequeño desacople referido a tono, entre la guitarra y el cantaor (cosas del directo). Obviando este particular, resultó muy agradable volver a recordar los sonidos añejos milongueros.

Para finalizar la primera parte de la actuación, nos hizo unos cuantos fandangos personales del Sr. Tejada. que me trajeron a la memoria mis primeros pasos en la afición al flamenco. En esos años 50/ 60 estaba muy de moda el Marchenismo.

Inicio la segunda parte del concierto con soleares de Córdoba, Hizo una tanda maravillosa con su correspondiente "macho de solea" que volvieron a traer a mi mente recuerdos de juventud.

Siguió el concierto con unas Alegrías de Córdoba. Hizo el estilo clásico del inventor de este palo Cordobés, Onofre (media oreja). Le dio todo el sabor antiguo que requiere este cante.

Como el artista es Cordobés y actuaba en La Casa de Córdoba, sacó a la palestra nuestros abandolaos de Lucena y Puente Genil, cerrando con la rondeña.

A los socios presentes nacidos en la tierra Pontanesa, se les pusieron los bellos de punta con las letras que lanzo al viento nuestro amigo Juan.

Como gran fandanguero y conocedor de los distintos estilos personales de los cantaores mas representativos en ese género y para finalizar la actuación, nos hizo la boca agua con los cantes de Porrinas de Badajoz, Juanito Maravillas y Canalejas de Puerto Real.

Su actuación en general fue muy aplaudida por el personal que llenaba la sala. Dejó un gran sabor de boca que tardaremos mucho tiempo en olvidar. Los gorgoritos Marcheneros hay que recordarlos de vez en cuando para no echar en el olvido las gargantas virtuosas que crearon mucha afición y llenaron un hueco importante en la historia del cante flamenco. Muy bien Juan, te esperamos en nuestra casa con los brazos abiertos.

Juan Estévez, estuvo acompañado en todo momento por la guitarra majestuosa del maestro Juan Antonio Muñoz, Como siempre, nos deleitó con su toque rancio que seguro echan de menos muchos cantaores. Una vez más, gracias por tu música celestial. No olvidaremos nunca esos sonidos negros que provocan tus manos al acariciar la guitarra.

 

Bueno amigos hasta la próxima que será en el mes de noviembre.