Este viernes 8 de Noviembre de 2019, nos visitó María del Roció Díaz Rodríguez, cuyo nombre artístico en el mundo del flamenco es Roció Díaz.

Nacida el 6 de Noviembre de 1973 en el Sevillano barrio de Triana. Desde bien pequeñita convive con grandes artistas del baile y del cante como Matilde Coral ( a la que llama su tía),  Rafael el Negro, El Mimbre y Manuel Mairena o Nano de Jerez.  De esta forma se va contagiando de flamencura a todos los niveles.

A los 14 años se traslada con su familia a la Provincia de Huelva. Allí inicia su andadura por la peña flamenca tanto de bailaora como cantaora, aprendiendo los cantes de la provincia como si de una profesional se tratara. Su primera actuación en público fue en la Peña Flamenca de Ayamonte como bailaora. Ha estado dando clases de flamenco en la Peña Flamenca de Huelva capital durante dos años. Ha paseado su arte como cantaora por toda Europa,  Francia, Suiza, Alemania, Italia y algunos países más. A nivel Nacional ha cantado en los teatros de las capitales más importantes del País, Madrid, Barcelona, Sevilla, Córdoba, Bilbao, Huelva etc. etc. La crítica periodística siempre ha sido positiva. Tanto es así que llegaron a decir que era una cantaora con voracidad enciclopédica, larga en estilos y conocimiento del flamenco. Así se confirma en el sexto tomo de la Enciclopedia del Cante.

Ha participado en múltiples festivales flamencos de nuestra geografía, La Unión, Bienal de Flamenco de Sevilla, Memorial de Antonio Mairena, La Fragua, Moguer, Zamora y muchos más. Ha compartido escenario con las grandes figuras de todos los tiempos, Fosforito, José Menese, José Mercé, Chano Lobato, Manuel Mairena, Carmen Linares …etc. Para La Casa de Córdoba es todo un lujo el recital de esta Cantaora.

Pasamos a comentar su actuación.

Inició el concierto con un cante por Malagueñas, las de Manuel Torre y las de Enrique el Mellizo. Echamos de menos el cierre por abandolao, es la costumbre, que no obligatorio. Demostró el conocimiento de este palo que domina a la perfección. El público empezó a disfrutar desde el principio y así lo hizo notar con sus aplausos.

Continuó con un bloque de soleares. Se paseó casi por todas las zonas donde se cuece este cante. Arrancó por Alcalá, haciendo honor al solearero de la tierra, Joaquin el de la Paula. Se asomo a Jerez y Utrera. Nos hizo un pequeño homenaje,  al cantar la solea de Córdoba con la famosa letra de los " Zapatitos blancos". Fue todo un placer  apreciar el compás machacón que le imprimió al cante. Su dedicación al baile justifica el buen hacer de Roció en cuanto a medida se refiere.  Fue muy aplaudida al finalizar.

Cerró la primera parte con unos Tientos/Tangos. Hizo estilos tradicionales de los grandes maestros como Mairena y Porrina. Escuchamos letras muy bonitas de la propia cantaora. Así me lo confirmó en el camerino, su faceta de creadora de letras. De esta manera, pretende darle un toque personal a sus actuaciones. Cuando se hizo el cambio de Tientos a Tangos, se puso de pie, dejando ver un cuerpo de guitarra embutido en el elegante traje de actuación. Bailó de forma muy suave y armoniosa al compás de Tangos para cerrar la primera parte. El público la despidió con grandes aplausos.

Tengo que decir que en el primer bloque del recital y lo comento como aclaración, hizo tres palos del flamenco, cuando lo habitual son cuatro. Se extendió tanto en los Tientos /Tangos y Soleares, que nadie echó de menos la ausencia de un cuarto tema. Así se lo pidió el cuerpo en ese momento y así lo hizo. 

La segunda parte del recital la inició por Cantiñas. Sacó a relucir casi todo el repertorio que está agrupado en ese palo del flamenco. Cantó las clásicas Alegrías de “Los colegiales”, saco a la palestra las olvidadas Romeras y estuvieron presentes las propias Cantiñas y el Mirabras del gran “Pinini”. Gustó mucho tan alegre actuación. Sonaron importantes ovaciones por parte del público como reconocimiento a su cante.

Como segundo tema, cantó por Seguiriyas.  Antonio Mairena fue parte de la inspiración en la ejecución de este maravilloso palo. Le dio un carácter de solemnidad muy importante a todo lo que salió de su boca. Se recreó en los distintos tercios sacando sonidos  como si de una cantaora antigua se tratara. Terminó la tanda con un cante por Cabales que revolucionó al respetable. La sala entera se puso de pie y le prodigó un aplauso que parecía interminable por su duración. La emoción brotaba en las caras de los presentes y como no, en la propia cantaora.  

La tercera de la segunda parte del Recital, se inició con los cantes de Levante. Arrancó con la Cartagenera Grande también llamada Clásica, que a pesar de ser un cante sin compás, lo engrandeció como si lo fuera. Sonaron ecos de los viejos cantaores El Rojo el Apargatero y Escacena. Continuó con Taranta de Linares,  con los típicos rasgos de la cartagenera chica o de origen-Chacón, sin dejar de ser Taranta. Por la letra alusiva a los mineros de Jaén, podríamos pensar en el parentesco de la Taranta de Linares con la de la Unión, ya que podrían ser primas hermanas. El publico despidió a la cantaora aplaudiendo con ganas. 

En el intento de mover un poco a la concurrencia en su cuarto palo, cantó por Bulerías. Hizo alusión a su tierra en varios momentos, también puso en el aire los cantes de los gitanos de Jerez. Para darle un carácter  simpático  a la actuación, cantó por Cádiz la típica letra de "con el caray que caray". Finalizó, demostrando su buen hacer y saber en el baile por Bulerías. Dio unas patadillas con sus correspondientes contoneos que volvieron locos al público asistente. Se le dedicaron grandes aplausos. 

Para finalizar el concierto, decidió hacerlo por Huelva, su segunda cuna natal. Como gran conocedora de todos los estilos de la provincia Choquera, hizo un recorrido ejemplar por las distintas variedades de fandangos. Nos trajo el recuerdo de los clásicos  Rebollo y Paco Toronjo. Para cerrar la actuación  y como broche de oro puso por bandera los valientes fandangos de Alosno. Se nota que lleva a Huelva en el corazón. La forma de hacer los fandangos era como salida del alma. El publico puesto de pie, la despidió con un largo aplauso como reconocimiento a toda su actuación.

Hay que hacer notar, la elegancia de los trajes que utilizó la cantaora para su actuación. Esta señora del cante, tiene tan buen gusto luciendo la ropa de actuar, como expresando los diferentes cantes. Las puertas de la Casa de Córdoba estarán siempre abiertas para ti Roció. Hasta siempre.

Y qué decir de nuestro guitarrista oficial. Tocó como los ángeles, No obstante la regularidad del toque de Juan Antonio es un seguro a todo riesgo.  Habría que destacar como originalidad, la falseta que hizo por malagueñas basada en la quinta sinfonía de Beethoven. Cuídate que nos queda mucho por hacer en el flamenco. La Casa de Córdoba no olvidara nunca los sonidos de tu guitarra.

 

Bueno amigos, la próxima manifestación flamenca es la correspondiente al mes de Diciembre a la puerta de Navidades. Espero que nos volvamos a ver para pasar una velada flamenca maravillosa.  

SANTIAGO NAVARRO.                        

.