La Asociación Andaluza ”Casa de Córdoba” en Madrid organizó el pasado 1 de junio una excursión a Pesquera de Duero con el fin de pasar un día lúdico, divertido y, al mismo tiempo, didáctico visitando la Bodega que en dicho pueblo tiene la empresa catalana “Pinord”. Y todo esto gracias a las gestiones de su comercial en la zona Centro Don Enrique Moreno al que desde estas líneas queremos darle las gracias por su gentileza y generosidad con la Asociación.

Día soleado y caluroso que no impidió, sin embargo, que todo transcurriera según la programación que nuestro vocal de viajes y excursiones Carlos Martín Luna, en coordinación con Enrique, nos había preparado.

De entrada, o a la salida, como queramos, un desayuno buffet en el Área de  Servicio El Soto, en Castillejo de Mesleón, pero sin salirse del kilómetro 107 de la autovía A-1. Menudo desayuno, como podéis observar en la foto. Pero además, la amabilidad del servicio de camareros y camareras coordinado por Sandra, es digno de resaltar.

Se continuó viaje hasta el pueblo de Pesquera de Duero en el que se encuentra la Bodega Vacuos de la empresa Pinord y en la que se consiguen, gracias al saber de su enólogo Alfonso Medina, exquisitos verdejos y riberas.

De la mano de Alfonso Medina visitamos el páramo donde se sitúan parte de las cepas que dan lugar a estos vinos y donde aprendimos que en Pesquera hay 19 bodegas, que estábamos  a 900 metros de altitud y por tanto la cosecha era más tardía, que se recogían 5.000 kilos de uva “tinta fina” por hectárea, que el suelo era calizo…, en fin, que aprendimos y no solo eso, sino que una vez en la bodega, fuimos puestos al día en todo el proceso de elaboración de los excelentes vinos que esta bodega elabora  y de sus principales variedades. Para “ilustrar” estas enseñanzas, la Bodega Vaquos nos obsequió, servido por la Señorita Yara, toda gentileza y simpatía,  con un aperitivo que acompañara la degustación de sus vinos.

 

Y llegamos a la comida. Sin salir del pueblo de Pesquera llegamos hasta el restaurante “El Ambigú” que regenta y dirige su Chef Fernando Diez (sin tilde) y que nos preparó un asado de cordero lechal al estilo de la tierra y en horno de leña que “quitaba el sentío”. En un ambiente distendido y agradabilísimo, en el que no faltó nuestro querido pasodoble “Soy Cordobés” se nos fue pasando el tiempo casi sin darnos cuenta. Entretenidas conversaciones, chascarrillos y risas continuaron ambientando la sobremesa hasta el momento de la partida, que debido al calor que nos estaba castigando al salir del Restaurante, nos obligó a decidir evitar la visita al castillo de Peñafiel, del que no estábamos seguros que estuviera abierto. En fin, que sabiamente se decidió volver a Madrid  con el excelente gusto en los labios y en el espíritu de haber pasado un magnífico día.

 

Todo esto gracias a la gentileza, generosidad, esfuerzo y trabajo de personas que no miran en dedicárselos a la Casa de Córdoba con el fin de que sus socios disfruten de actividades como estas. Por tanto, gracias Enrique Moreno y Alfonso Medina de Bodegas Vacuos; Sandra y su equipo del Área de Servicio El Soto del kilómetro 107 de la A-1; Fernando Diez , Chef del Restaurante “El Ambigú” de Pesquera de Duero; Carlos Martín Luna de la Casa; y todos los que tuvimos a bien acudir a la invitación de la Casa que hizo posible la excursión. Y a la Casa, por su generosa subvención que hizo más llevadero el precio de la misma.

Total, que un día memorable, de los de “enmarcar”.